El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) Yucatán llevó a cabo la capacitación para la instalación de un huerto comunitario con sistema de riego en la localidad de Kunché, municipio de Espita, en cumplimiento del compromiso del de impulsar el bienestar en las comunidades de Yucatán.
Éste, es el primero de los 20 que se instalarán en distintas comunidades del Estado con el objetivo de fortalecer la seguridad alimentaria y fomentar el autoconsumo.
Estos espacios comunitarios están diseñados para complementar el proyecto de los Espacios de Alimentación, Encuentro y Desarrollo Comunitario, garantizando que lo cosechado contribuya a la alimentación de las familias que acuden.
Las acciones forman parte del Programa de Salud y Bienestar Comunitario, operado por la Dirección de Desarrollo Comunitario y Alimentación del DIF Yucatán, cuyo propósito es fortalecer la organización social y fomentar la autosuficiencia a través de Grupos de Desarrollo.
La presidenta del DIF Yucatán, Wendy Méndez Naal, destacó la importancia de estas acciones como una herramienta clave para mejorar la calidad de vida de las familias yucatecas.
“La alimentación es un derecho humano y una base fundamental para el bienestar integral de nuestras comunidades. Por ello, en el DIF Yucatán promovemos estrategias como la instalación de huertos comunitarios, que permiten a las familias producir sus propios alimentos de manera sostenible.
Somos un DIF de territorio, que no se detiene y sigue llegando a cada rincón del Estado con eficiencia, honestidad y mucho amor. Este esfuerzo se suma a la visión de nuestro gobernador y a la política pública del Renacimiento Maya, impulsando el rescate de prácticas agrícolas tradicionales para fortalecer el autoconsumo y la economía local”, expresó.
El Grupo de Desarrollo de Kunché, conformado en 2023 y reorganizado en diciembre de 2024, está integrado por 24 personas comprometidas con la producción de alimentos frescos y saludables para sus familias.
Como parte de este esfuerzo, se sembraron variedades de hortalizas, incluyendo rábanos, cilantro, apio, colinabo, tomate, chile, calabaza, zanahoria, betabel, cebolla, sandía, melón y papaya.
Estos cultivos permitirán que las familias beneficiadas cuenten con alimentos frescos y de calidad, reforzando así su seguridad alimentaria y promoviendo hábitos de alimentación saludables.