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  • Así lo comenta el sacerdote Luis Avilés Aguilar, adscrito a la Arquidiócesis de Yucatán, quien dijo que los casos de posesiones reales son muy bajos.

La Arquidiócesis de Yucatán presentó un balance estadístico y técnico sobre la práctica de exorcismos en la entidad, a través del testimonio del sacerdote Luis Avilés Aguilar.

El presbítero detalló que, de cada 100 personas que solicitan atención por presuntas influencias espirituales, aproximadamente el 15 por ciento presenta algún grado de afectación real, aunque precisó que los casos de posesión total son significativamente menores.

Avilés Aguilar explicó que la Iglesia distingue diversas manifestaciones del fenómeno según su naturaleza y el receptor de la influencia.

En esta categorización, las infestaciones corresponden a la presencia de fuerzas externas sobre objetos, lugares o animales.

Por otro lado, las afecciones en seres humanos se dividen en vejaciones, obsesiones y posesiones, dependiendo del nivel de intrusión.

La posesión fue definida por el religioso como el estado en el que se toma acción sobre todas las potencias del individuo, incluida su dimensión corporal y facultades físicas.

No obstante, aclaró que en otros niveles la influencia puede manifestarse únicamente a través de alteraciones en el criterio, el pensamiento o diversos trastornos psicológicos que requieren un acompañamiento específico.

Respecto a la presencia en elementos materiales, el sacerdote señaló que ciertos objetos pueden estar comprometidos por circunstancias maléficas bajo la permisividad divina, actuando como vehículos de influencia.

Finalmente, el padre Avilés Aguilar puntualizó que el ejercicio del exorcismo y los protocolos eclesiásticos difieren sustancialmente de las representaciones dramáticas difundidas por la industria cinematográfica de Hollywood.